En Honor de Julio 13 Aparición de la Virgen de Fatima alos niños

En Honor de Julio 13 Aparicion de la Virgen de Fatima a los niños

“Conviertenos O Jesus, a Ti, y seremos convertido:

Renueva nuestros dias, a de el Prencipio.” Lam 5:21

 

V4 – 10.31.00 – La Mama Celestial ayuda Luisa desarmar la justicia. a medicina más saludable y eficaz en los momentos más tristes de la vida, es la resignación.

Encontrándome en mi habitual estado, me he sentido fuera de mí misma, y he encontrado a la Reina Mamá; en cuanto me vio comenzó a hablar de la justicia, de cómo está por descargarse con todo el furor contra las gentes; dijo muchas cosas sobre esto, pero no tengo palabras para expresarlo, y mientras estaba en eso veía todo el cielo lleno de puntas de espadas contra el mundo. Después ha agregado:

“Hija mía, tú, muchas veces has desarmado a la justicia divina, y te has contentado en recibir sobre ti sus golpes, ahora que la ves en el colmo del furor no te desalientes, sino sé animosa, con ánimo lleno de santa fortaleza entra en esa justicia y desármala, no tengas temor de las espadas, del fuego y de todo lo que puedas encontrar; para obtener este propósito, si te ves herida, golpeada, quemada, rechazada, no retrocedas, sino más bien te sea de estímulo para proseguir. Mira, para hacer esto he venido Yo en tu ayuda trayéndote una vestidura, con la cual, usándola tu alma, adquirirás valor y fortaleza para no temer nada”.

Dicho esto, de su manto sacó una vestidura entretejida de oro jaspeado de varios colores y vistió mi alma; luego me dio a su Hijo diciéndome:

“Y he aquí que como prenda de mi amor te doy en custodia a mi amadísimo Hijo para que lo custodies, lo ames y lo contentes en todo; trates de hacer mis veces, para que encontrando en ti todo su contento, el disgusto que le dan los demás no le pueda causar tanta pena”.

 

V5 – 5.20.03 – Luisa ofrece su vida para la Iglesia y para el Triunfo de la Verdad.

 

Encontrándome en mi habitual estado, me he encontrado fuera de mí misma, con el bendito Jesús en brazos en medio de mucha gente, las cuales con fierros, espadas, cuchillos, trataban, quién de golpear, quién herir, y quién cortar los miembros de Nuestro Señor; pero por cuanto hacían y se esforzaban no podían hacer ningún mal, por el contrario, los mismos cuchillos, por cuan afilados y cortantes, perdían su actividad y se volvían inútiles. Jesús y yo estábamos sumamente afligidos al ver la brutalidad de aquellos corazones deshumanizados, que si bien veían que no podían hacer nada, al mismo tiempo repetían los golpes tratando de tener éxito en su intento; y que si ningún daño hacían era porque no podían. Aquellos se enfadaban porque sus armas resultaban inútiles, y no podían efectuar su resuelta voluntad de hacer daño a Nuestro Señor, y decían entre ellos: “¿Y por qué no podemos hacer nada? ¿Cuál es la causa? Parece que otras veces habíamos podido alguna cosa, pero encontrándose en brazos de ésta no podemos hacer nada; probemos para ver si podemos hacer daño a ésta y quitárnosla de enfrente”. Mientras esto decían, Jesús se ha puesto a mi lado y ha dado libertad a aquellos de hacer lo que quisieran. Entonces, antes que aquellos me pusieran la mano encima he dicho: “Señor, ofrezco mi vida por la Iglesia y por el triunfo de la verdad, acepta te ruego mi sacrificio”.

Y aquellos han tomado una espada y me truncaban la cabeza. Jesús bendito aceptaba mi sacrificio, pero mientras esto hacían, en el acto de cumplir el sacrificio me he encontrado en mí misma con sumo disgusto mío, mientras creía haber llegado al punto de mis deseos, por el contrario he quedado desilusionada.

 

V12 – 12.30.1917 – Yo he quedado espantada y he dicho: “Aplácate oh Jesús, míranos en Ti como fruto de tu sangre, de tus llagas, y cambiarás los castigos en gracias”.

Y Él ha agregado: “Las cosas seguirán adelante, humillaré al hombre hasta el polvo, y varios incidentes imprevistos continuarán sucediendo para confundir mayormente al hombre, y donde él cree encontrar salvación, encontrará una trampa; y donde creerá encontrar una victoria, encontrará una derrota; donde luz, tinieblas; así que él mismo dirá: “Estoy ciego y no sé que más hacer”. Y la espada devastadora continuará devastando hasta que todo sea purificado”.

 

La Oración de Fatima

Oración de el Dia 13

FIAT!

 

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